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La guerra en palabras

Por Eduardo Galeano

En el año mil novecientos noventa y nueve y siete meses, del Cielo vendrá un gran rey del terror. (Nostradamus, quien quiso ser demasiado preciso en las fechas).

Las torres que en el Cielo se creyeron/ un día cayeron/ en la humillación. (De la canción mexicana Amor, qué malo eres, que Emilio Tuero estrenó en 1951.)

Un crimen horrendo. Sus víctimas principales, como de costumbre, fueron los trabajadores. Un regalo para la derecha dura y patriotera. (Noam Chomsky.)

¡Yo los señalo con el dedo! Son los paganos, los aborteros, las feministas, los gays, las lesbianas y los de la Asociación por las Libertades Civiles... (Jerry Falwell, telepredicador evangelista, enumerando culpables).

Lo vi rajado desde la barba hasta la parte inferior del vientre. Sus intestinos le colgaban por las piernas, se veía el corazón en movimiento... (Mahoma en el infierno, según Dante Alighieri, La Divina Comedia).

Millares de personas han creído distinguir, en el humo, una forma siniestra. Algo que se parece al rostro de Satán, con su barba, sus cuernos y una horrible expresión amenazante. (John Gibson, en Fox News, comentando una imagen de las torres incendiadas.)

Varias personas, señor Holmes, han visto en el páramo al demonio de Baskerville. No puede ser ninguno de los animales conocidos por la ciencia. Todos concuerdan en que era una bestia corpulenta, fosforescente, siniestra y fantasmal. (Sir Arthur Conan Doyle, El sabueso de Baskerville.)

La expansión del Islam ha sido una catástrofe. (Sir V.S. Naipaul, horas antes de recibir el premio Nobel.)

Cruzada. (Nombre que los presidentes Bush y Berlusconi dieron a la nueva guerra, hasta que algún historiador les contó que, al cabo de ocho cruzadas, los cristianos habían sido derrotados por los musulmanes.)

Quien no está con nosotros, está con los teroristas... Dios no es neutral. (Presidente Geoerge W. Bush.)

América ha sido atacada por Alá Todopoderoso. (El mismo Dios, con nombre árabe, en boca de Osama Bin Laden.)

Por favor, señores, mantengan a Dios fuera de esta historia. (John Le Carré.)

Todos nuestros obreros están haciendo horas extras, pero no damos abasto. (Director de la fábrica china Mei Li Hua Flags, de Shanghai, que produce banderas de Estados Unidos.)

No sería apropiado en un momento como éste. (Bill Gates, anunciando que Microsoft ha cambiado el eslogan "Prepárate a volar", previsto para el nuevo programa Windows.)

Sería de mal gusto en un momento como éste. (Los productores de la nueva película de Schwarzenegger, Daño colateral, archivada antes del estreno.)

Los Estados Unidos tienen derecho a la venganza. (Jorge Castañeda, canciller de México.)

No en nombre de nuestro hijo. (Phyllis y Orlando Rodríguez, padres de uno de los muertos en las torres.)

Los misiles son tan ciegos como los terroristas. (Una refugiada afgana, comentando las continuas burradas de los misiles inteligentes, que parecen estar en guerra contra la Cruz Roja.)

Los hambrientos afganos están juntando la chatarra de los misiles, para venderla a dos dólares el kilo. (Diario The News, Pakistán.)

Los campesinos han vendido todo para irse. Están comiendo pasto y el grano que debían plantar el año que viene. Algunos intentan vender a sus hijas, niñas de seis años, de ocho años, por unos quince dólares. (Rafael Robillard, responsable en Afganistán de la Organización Internacional para las Migraciones.)

Ración diaria humanitaria. Comida regalada por el pueblo de Estados Unidos de América. (Etiqueta de las bolsas arrojadas por los aviones entre misil y misil.)

Me conmueven los niños afganos. Hemos iniciado una campaña de caridad. (Presidente George W. Bush.)

Nunca se miente tanto como antes de unas elecciones, durante una guerra y después de una cacería. (Conclusión a la que llegó, hace 130 años, Otto von Bismarck, canciller de Alemania.)

Vale la pena. (Respuesta de la canciller Madeleine Albright, en mayo de 1996, al periodista que le preguntó si valía la pena la muerte de medio millón de niños por el bloqueo contra Irak.)

¿Qué es más importante para la historia del mundo? ¿El talibán o el colapso del imperio soviético? (Zbigniew Brzezinski, quien fue asesor de Seguridad de Estados Unidos, explicando la ayuda militar secreta, desde 1978, a los extremistas islámicos en Afganistán.)

Como si fuera príncipe o cangrejo, la cultura de la violencia devora a su padre. (Comprobación de un especialista.)

No se podía permitir que un poder regional hostil tuviera de rehén buena parte del suministro mundial de petróleo. (Bush padre, en su libro de memorias A World Transformed, confesando los verdaderos motivos por los cuales bombardeó a Irak en 1991.)

Los Estados Unidos y Europa Occidental necesitan petróleo. La producción propia sólo podría abastecerlos durante un plazo máximo de cinco y cuatro años, respectivamente. (Datos recientes de la Agencia Mundial de Energía.)

Afganistán ofrece la mejor ruta para la salida de las enormes reservas de petróleo del mar Caspio. (Lester Grau, analista militar.)

De cada 10 armas que se venden en el mundo, cinco se fabrican en Estados Unidos y dos en Gran Bretaña. (Instituto Sueco de Investigaciones de la Paz, SIPRI.)

El gasto militar tiene, en Estados Unidos, un alto poder multiplicador en la economía. (Oxford Economic Forecasting.)

Desde hace cinco siglos, las grandes potencias han dedicado a la guerra 75 por ciento de su tiempo. (Jack Levy, profesor de ciencias políticas.)

En 1847, los ingleses se apoderaron de la ciudad santa de Kabul. En lugar del viejo emir aterrorizado colocaron a otro, de raza más sumisa, que ellos traían ya listo en su equipaje, con esclavas y alfombras. (Eca de Queirós.)

¿Guerra? ¿Qué guerra? Aquí, todos los días hay guerra. Yo ando siempre atrás de mi hijo, para sacarlo del tiroteo. De la guerra, yo sé todo. (Deise Nogueira, que vive en la favela de Maré, en Río de Janeiro, Brasil.)

Máscaras antigases. Proteja a su familia. Descuentos a las empresas por ventas al por mayor. (Anuncio publicado en el New York Daily News.)

Ante el peligro del ántrax, el antibiótico Cipro ha elevado el valor de las acciones de la empresa Bayer de 21 a 35, en un mes. (Mediciones de Bloomberg.)

Puede afectar nuestros intereses comerciales y nuestra seguridad nacional. (Motivos por los cuales la Casa Blanca se negó a aceptar la inspección internacional de armas químicas y bacteriológicas, el 25 de julio de este año.)

Es obligatorio el uso de guantes. (Medida adoptada por las autoridades del Correo en numerosos países, en plena globalización del pánico.)

Nos hemos sacado los guantes. (Un alto funcionario de la CIA, aludiendo al permiso para matar en las llamadas "operaciones encubiertas".)

Quien sacrifica la libertad en nombre de la seguridad, no merece la libertad ni la seguridad. (Benjamin Franklin, más de dos siglos antes de las recientes leyes antiterroristas.)

 

Dibujo - Camilo Gómez


El Corán entra en la mundialización

Las paradojas de las finanzas del Islam


Nacidas en los años 70, las instituciones financieras islámicas operan en más de setenta y cinco países. Su desarrollo se correspondió paradójicamente con el despertar del islam político, al que sobrevive gracias al impulso de la mundialización financiera.

Por Ibrahím WARDE
(Investigador de la universidad de Harvard y autor de Islamic Finance in the Global Economy, Edinburgh University Press)

 


Las instituciones financieras islámicas "pesan" alrededor de 230.000 millones de dólares, es decir, cuarenta veces más que en 1982 (1). En la actualidad, y a semejanza del Citibank que desde 1996 había establecido su propia filial islámica en Bahrein, la mayoría de las grandes instituciones financieras occidentales se ha embarcado en este tipo de actividades, en forma de filiales, de "ventanillas islámicas" o de productos financieros destinados a una clientela musulmana. Como símbolo de la integración del sector financiero islámico en la economía global, existe incluso un "índice Dow Jones del mercado islámico".
Este fenómeno puede parecer paradójico, dado que hay quienes consideran que el islam es incompatible con el "nuevo orden mundial" instaurado después del fin de la guerra fría (2). En el momento de las finanzas globalizadas, ¿cómo explicar que instituciones que rechazan la "usura" puedan integrarse en un sistema basado en el interés, y que técnicas puestas al día con el despertar del islam político conozcan su edad de oro justamente cuando el islam político pierde aliento? (3).
 En los setenta cobra forma un sector financiero islámico modernizado, en la encrucijada del ascenso del pan-islamismo y del boom petrolero. En efecto, la guerra de los Seis Días (junio de 1967) marcó el principio del declive del movimiento nasserista, panárabe y laico, y abrió el camino a la hegemonía regional de Arabia Saudita, bajo la bandera del pan-islamismo. En 1970, la creación de la Organización de la Conferencia Islámica (OCI), que reunía a los países musulmanes, puso al día los preceptos económicos del islam, y proliferaron los institutos islámicos de investigación económica.
En 1974, en la cumbre de Lahore, en el torbellino de la cuadruplicación de los precios del petróleo, la OCI decidió crear el Banco Islámico de Desarrollo. Sita en Yedda, esta institución estableció los jalones de un sistema de ayuda mutua basado en principios islámicos. En 1975, el Dubai Islamic Bank fue el primer banco privado islámico que vio la luz. Se creó una asociación internacional de Bancos islámicos para establecer normas comunes y defender intereses comunes. En 1979, Pakistán se convirtió en el primer país que decretó la islamización del sector bancario; en 1983 lo siguieron Sudán e Irán.
A partir de aquí la adaptación de una tradición precapitalista a las necesidades de la sociedad contemporánea fue competencia de los juristas musulmanes. Pues si bien la religión se mostraba favorable al comercio (profesión ejercida por el profeta Mahoma), condenaba en cambio los beneficios generados por la actividad financiera "pura". El Corán declara, por ejemplo, que los beneficios obtenidos mediante el comercio, a pesar de sus aparentes similitudes, son fundamentalmente diferentes de los generados por los préstamos (2:275). El islam prohibe en particular la riba. El término, traducido en general por "usura", significa literalmente "aumento". Pero su interpretación siempre se ha prestado a controversia: para algunos, la riba se refiere a todas las formas de "interés fijo"; para otros, la palabra designa sólo el interés excesivo. Aunque ciertas autoridades religiosas -incluido el actual jeque de Al Azhar en Egipto- hayan proclamado el carácter lícito de determinados tipos de interés, muchos ulemas siguen s
osteniendo una interpretación restrictiva.
La tradición islámica, sin llegar a negar el principio de remuneración del dinero prestado, se opone sin embargo al carácter "fijo y predeterminado" del interés, con lo que esto implica en materia de equidad y de potencial explotación del prestatario. El islam predica más bien el reparto equitativo de los riesgos y beneficios (4). En los primeros tiempos del islam, la forma de financiación aplicada corrientemente consistía en asociar al prestamista con el prestatario; un comerciante acomodado financiaba una operación desarrollada por un empresario, y compartía en igualdad de condiciones beneficios y pérdidas. Esta forma de economía asociativa -que inspirará el sistema de comandita en el derecho francés- es fruto de una lógica similar a la del capital-riesgo popularizado por la "nueva economía".
 Los teóricos de las finanzas islámicas consideraban que tal sistema se adaptaba mejor a las necesidades económicas del mundo islámico así como a las exigencias morales de la religión. En efecto, mientras que la banca clásica privilegia a los dueños de capitales o de bienes susceptibles de ser hipotecados, la actividad financiera asociativa da su oportunidad a empresarios dinámicos pero poco afortunados. El sistema permitiría igualmente integrarse en los circuitos económicos productivos a quienes por razones religiosas preferían hasta aquel momento el atesoramiento. De este modo, el islam añadió una dimensión caritativa a la actividad financiera: gracias a la gestión de "fondos de zakat" (5), así como a sus propias donaciones, los Bancos debían luchar contra la pobreza y la exclusión.
Este nuevo sistema financiero se fundaba en dos principios de finanzas asociativas: mudaraba (comandita) y musharaka (asociación). Otros instrumentos "neutros" como la murabaha (en la que el Banco desempeña el papel de un intermediario comercial, mediante la compra de las mercancías necesarias  para sus clientes,  mercancías que revende a cambio de un beneficio) debían cumplir una función transitoria: permitir que los Bancos generasen beneficios en espera de la generalización del uso de las finanzas de participación. La remuneración de los depósitos también se basaba en el principio de reparto de las pérdidas y las ganancias: las cuentas de ahorro se remuneraban (o no) en función de los beneficios del establecimiento; "cuentas de inversión" destinadas a financiar colocaciones específicas se remuneraban en función del resultado obtenido por esas colocaciones.
 Pero las finanzas de cooperación resultan decepcionantes: ni las infraestructuras financieras ni la mentalidad se prestaban a ellas. Escarmentados por los fracasos, muchos establecimientos se distanciaron de las ambiciones originales. A falta de inversiones lucrativas en sus países de origen, colocaron una parte importante de sus fondos en Occidente. Su predilección por los "bienes reales" (inmobiliario, mercado de materias primas...) expuso a un buen número de Bancos a pérdidas considerables. Los instrumentos "neutros", que sólo hubieran debido desempeñar una función transitoria, se perpetuaron.
En muchos sentidos, sólo un lenguaje destinado a disfrazar la existencia del interés diferenciaba a los bancos islámicos de sus análogos convencionales. Su imagen se vio también perjudicada por el hundimiento de las compañías de inversión islámicas en Egipto en 1988 (6), así como por unos cuantos escándalos. Algunos consideraron entonces que las finanzas islámicas no eran en definitiva sino un episodio efímero asociado al boom petrolero.
En realidad, se encontraban entonces a punto de experimentar un crecimiento muy fuerte. Dado que mientras tanto grandes conmociones habían transformado el mundo de las finanzas internacionales y el del islam: mutaciones ideológicas y desregulación, por una parte (globalización de las finanzas, nuevos productos financieros, etc.); cambios  políticos, económicos, demográficos y sociales, por otra (impacto de la revolución iraní, guerra del Golfo, derrumbe de la Unión Soviética y emergencia de nuevos Estados islámicos, fluctuaciones del mercado petrolero, aumento del poder de los "tigres asiáticos", aparición de una burguesía devota musulmana, etc.).
Pero el sector financiero islámico alcanzó su verdadero auge sólo al precio de una revisión actualizadora de sus principios y de sus prácticas. Mientras que el primer ijtihad (esfuerzo de interpretación) se caracterizó por el legalismo y el aspecto escolástico, el segundo se centró en recuperar el espíritu o la "economía moral" del islam, teniendo en cuenta los principios que durante mucho tiempo permitieron al islam adaptarse a las culturas más diversas: la urf (aceptación de las costumbres locales), la darura (necesidad) y la maslaha (interés general).
Las redes financieras islámicas, antaño monolíticas y dominadas por las monarquías petroleras del Golfo (en particular, Arabia Saudita) reflejan actualmente la diversidad del mundo musulmán. Hasta los países que procedieron a la islamización total de sus sistemas económicos poseen aparatos dispares nacidos de circunstancias geopolíticas o económicas y de interpretaciones religiosas diferentes. Los instrumentos que conocen ahora el crecimiento más importante son a menudo los que en los años setenta se consideraron ilícitos (el seguro o takaful) o bien de uso todavía limitado (los sicav).  De este modo, en paralelo con el crecimiento en el mundo del sector financiero de sicav éticos o socialmente responsables, los fondos invertidos en empresas o en sectores cuyo carácter lícito ha quedado establecido (7) son los que drenan hoy el ahorro de los musulmanes. Instituciones financieras islámicas operan en más de setenta y cinco países.  
La inserción del sistema financiero islámico en la economía global abunda en paradojas. El hecho de que las finanzas de los años noventa generen la mayor parte de sus beneficios a partir de comisiones y de la tarifación de los servicios (y no, como en otros tiempos, a partir del diferencial de interés entre créditos y depósitos) permitió eludir los debates teológicos relativos a la riba. Por otra parte, la ola de innovación financiera subsiguiente a la desregulación posibilitó la concepción y venta de todo tipo de "productos islámicos". Por ejemplo, una obligación podía descomponerse permitiendo la venta por separado de cada uno de sus dos componentes (el "principal" y el "interés").
 Además, la decadencia del banco comercial clásico sumada al éxito de los bancos de inversiones y las sociedades de capital-riesgo, justificaban el acierto de la idea de finanzas participativas. Por otra parte, el acercamiento entre el sector financiero y la industria, así como la fusión de las especialidades de las finanzas, recreaban las condiciones del mundo de los "banqueros sin bancos", que prevaleció durante la edad de oro del islam.
La evolución política del mundo musulmán puso en primer plano ciertos aspectos (el derecho a la propiedad privada y a la libre empresa, la importancia de los contratos o de la caridad privada) que demostraban que esta concepción del islam era compatible con el "consenso de Washington". Entonces podía invocarse la religión para desregular, privatizar o reducir los servicios públicos. Algunos gobiernos, Malasia y Bahrein por ejemplo, utilizaron esta interpretación para modernizar el sistema financiero, rechazar otras formas de islamismo o enfrentarse a clases rentistas retrógradas y a un sector privado refractario al ajuste estructural (8). Como lo indica una reciente encuesta del Financial Times, en muchos países islámicos las instituciones islámicas suelen ser las más dinámicas e innovadoras (9).
Pero en definitiva, el atractivo del sector financiero islámico se explica sobre todo por los excesos del sector financiero global (10). Para las clases medias que emergen en un contexto de crecimiento del pietismo, la alternativa resulta muy clara. Si hay que elegir entre las finanzas convencionales, que se han secularizado cuando no "amoralizado", y un sistema financiero ético controlado por la religión (y basado en el principio de que las actividades económicas son beneficiosas mientras se ejercen en un marco moral estricto), la decisión es tanto más fácil cuanto más aumenta la cantidad de productos islámicos y de instituciones que los ofrecen.

(Artículo extraído de Le Monde Diplomatique)

1 http://www.islamicbanking-finance.com
2 Samuel Huntington, The Clash of Civilizations and the Remaking of World Order, Simon and Schuster Touchstone, Nueva York, 1997.
3 Olivier Roy, L'Echec de l'Islam politique, Seuil, París, 1992.
4 Durante mucho tiempo, las tradiciones cristiana y judía tuvieron las mismas reservas. Ver Rodney Wilson, Economics, Ethics and Religion: Jewish, Christian and Muslim Economic Thought, New York University Press, 1997.
5 La limosna legal, que con la profesión de fe, la oración, el ayuno y la peregrinación, es uno de los "cinco pilares" del Islam.
6 Ver Michel Galloux, Finance islamique et pouvoir politique: le cas de l'Egypte, Presses Universitaires de France, París, 1997.
7 Esos fondos evitan invertir en las empresas muy endeudadas, donde la gestión se considera aventurada y poco ética, así como en sectores como la bebida, el armamento o el juego. Véase: http://islamicbanking-finance.com/funds.
8 Ver Georges Corm, "A quand l'ajustement structurel du secteur privé dans le monde arabe?", Le Monde diplomatique, diciembre de 1994.
9 Roula Khalaf, "Dynamism is held back by state control", Financial Times, 11-4-2000.
10 Léase "La derive des nouveaux produits financiers", Le Monde diplomatique, junio de 1994

Mujeres afganas

 

 

Carbunco Made in USA 
Los locos pueden 
ser propios

( Carlos Iaquinandi, Redacción de SERPAL)

Cuando Susan Sontang -refiriéndose al ántrax - dijo tener "un 99 por ciento de certeza de que se trataba de locos que desde dentro del país libran su propia guerra, esparciendo más miedo", recibió los ataques de los medios de comunicación de su propio país, impregnados de un patriotismo que no admite fisuras.

Ahora, instalado el caos y el pánico en parte distribuído por el propio gobierno y los medios de comunicación, resulta que la Casa Blanca admite que el carbunco puede ser "un ataque del terrorismo doméstico". Un eufemismo para referirse sin nombrarlo al terrorismo de ultraderecha, como el que inspiró la voladura de Ocklahoma con docenas de muertos y heridos.

Gerald "Gary" Brown, especialista en terrorismo, retirado de la Fuerza Aérea Norteamericana, tiene serias dudas de que la dispersión de esporas de carbunco tenga relación con movimientos islámicos. Indicó que sus sospechas apuntan a un caso de "terrorismo doméstico", en especial la carta al líder demócrata en el senado, Thomas Daschle, considerado por sectores ultraderechistas como un político "izquierdista". Otros analistas creen que las cartas fueron mal redactadas deliberadamente por un angloparlante, que quiso desviar las sospechas hacia la figura de un terrorista extranjero. Todas las cartas conocidas que contenían esporas de carbunco han sido despachadas desde Trenton, la pequeña capital de Nueva Jersey y desde localidades del estado de Florida, todas desde territorio norteamericano.

 Un singular aporte a la histeria colectiva

Mientras persiste la inexplicable ineficacia de los organismos de seguridad norteamericanos para determinar el origen de la supuesta conspiración biológica, el director del Servicio Postal Norteamericano que mueve millones de piezas por dia y ocupa a 800 mil trabajadores afirma que "el correo ya no es seguro". Una inesperada contribución al pánico y una invitación a las reacciones irracionales, como las de los ciudadanos norteamericanos que cruzan la frontera para comprar centenares de pastillas de "Cipro", el publicitado antibiótico de los laboratorios "Bayer", en las farmacias mexicanas. Algún día se sabrá porqué después de afirmarse que cualquier penicilina es válida para combatir los efectos de un carbunco contraído por vía cutánea, el "Cipro" de Bayer apareció en todas las imágenes televisivas en las que se hablaba de antibióticos "efectivos". El gran laboratorio, agradecido, recoge en la Bolsa los grandes beneficios.

El gobierno canadiense, mas práctico, intentó que otros laboratorios produjeran el mismo medicamento genérico, esto es, eludiendo la patente de Bayer. Esta vez la decisión de Bayer no demoró tanto ni necesitó presiones internacionales como en el caso de Sudáfrica, cuando los grandes laboratorios se negaban a autorizar que ese país adquiriera genéricos de los costosísimos tratamientos contra el SIDA para tratar a gran parte de su población enferma. Bayer decidió bajar el precio de 4 o 5 dólares por tableta, a un más modesto dólar con 30 céntimos.

> ¿Menos derechos, más seguridades ?

El cuestionamiento lógico es ¿ porqué el gobierno, los altos cargos y los medios de comunicación parecen alentar la sensación de inseguridad e indefensión de los ciudadanos norteamericanos ? Quizás la respuesta está en la facilidad con la que los viejos proyectos de presupuestos millonarios para armamento, seguridad y defensa comienzan a cruzar el parlamento. EE.UU. acaba de aprobar la ley más restrictiva de los derechos civiles de toda su historia. Algo impensable antes de la crisis de los ataques del 11 de setiembre. Por si alguien tiene intención de

disentir, el ministro de defensa la bautizó como "Ley Patriótica". Entre otras medidas, la ley facilitará la intervención a las comunicaciones telefónicas y por Internet. Si alguna vez hubo verdadera "intimidad" en las comunicaciones, ese tiempo terminó. La policía tendrá poderes para allanamientos a domicilios, detención preventiva de inmigrantes, incautación de correos... Los ciudadanos, conmocionados y asustados por estos cambios violentos en su entorno, por esa aparente pérdida de seguridad personal, conceden en silencio y aún agradecen estas limitaciones a sus derechos. "Son por nuestro bien", murmuran. Lentamente, el país se desliza por una pendiente que puede tener arbitrarias estructuras de control social, desaparecidos los elementos jurídicos reguladores.

> ¿ Qué justicia, el asesinato ?

Las primeras declaraciones del presidente Bush tras los terribles sucesos del 11 de setiembre fueron que no descansarían "hasta detener y llevar ante la justicia" a los responsables. Ahora afirma que dará mil millones de dólares a los organismos de Seguridad para que asesinen a Bin Laden y a sus colaboradores. Su criterio actual, es compatible con su frase de que "o están con nosotros o están contra nosotros". ¿Qué espacio nos reserva a quienes no estamos con ninguno de los dos fundamentalismos ? Ninguna reflexión sobre los motivos que puede tener una parte de la Humanidad para odiar la forma en que Estados Unidos viene ejerciendo su poder militar y económico. La respuesta es más muerte y la pretensión de reducir los derechos ciudadanos. No solo en Estados Unidos. La prédica pretende justificar y legalizar en todo el mundo la pérdida de libertades.

> ¿Quién es el enemigo en esta "guerra" ?

Cuando se cumplen tres semanas de bombardeos contra territorio afgano, el despliegue bélico resulta cada vez mas inexplicable. Aún reconociendo no tener certeza de que Bin Laden y su grupo sean responsables de los atentados, atacan Afganistán para capturar o matar a Bin Laden. Pero en estos veinte días de bombardeos resulta que las víctimas civiles superan ampliamente a los "terroristas" muertos o capturados. Algunas consecuencias:

1.- Afganistán es uno de los países mas empobrecidos del mundo y carente de las mínimas infraestructuras. Con estos ataques obtiene el penoso "récord" de ser el único país en ser atacado en sólo 20 años por las dos potencias con mayor poder destructivo en la historia de la humanidad. ( primero la ex URSS y ahora la "alianza" encabezada por EEUU).

2.- Se estima que mas de 1.500 civiles han resultado muertos, y millares heridos durante los ataques con misiles y "bombas inteligentes". Han sido destruídas parcial o totalmente millares de precarias viviendas. Aldeas o localidades pequeñas han sido evacuadas totalmente. Millones de refugiados malviven en la frontera con Pakistán o intentan atravesarla.

3.- Hoy mismo, tres almacenes de la Cruz Roja en Kabul han sido bombardeados, quedando completamente destruídos. La Cruz Roja ha presentado un reclamo formal diciendo que el bombardeo desconoce las mas elementales reglas humanitarias. El portavoz que formuló la denuncia indicó que un avión que volaba lento y a baja altura lanzó las bombas sobre los almacenes que tenían en sus techos una gran cruz roja perfectamente visibles. El ataque provocó incendios que inutilizaron mantas y alimentos allí almacenados para atender a 55.000 refugiados. Un autobús con civiles fue bombardeado por error, al creer que se trataba de "un convoy militar de los talibanes". Los heridos, muchos de ellos niños, no cuentan con una mínima atención, porque las ya precarias estructuras hospitalarias también han sido dañadas durante los ataques. Se carece de medicinas y otros elementos sanitarios básicos.

4.- La inminente llegada de los primeros fríos invernales, puede agravar de forma irreversible la situación de millones de refugiados. Varias ONGs que trabajan en el lugar, ACNUR y otros organismos humanitarios, advirtieron que si no se atiende ya la situación y no se suspenden de inmediato los bombardeos, estaremos ante una catástrofe que puede provocar cientos de miles de muertos.

> A río revuelto, ganancia de "halcones"

Otro elemento que aparece íntimamente ligado al conflicto internacional, de hecho forma parte de él, es la cuestión israelo-palestina. El gobierno de Ariel Sharon trata de sacar el mayor partido de la crisis, legalizando su propio terrorismo y calificando a su vez de terrorista a Yasser Arafat. Israel, violando todos los acuerdos existentes ha penetrado en territorio palestino, ha cercado ciudades, ha disparado cohetes y misiles contra objetivos en zonas civiles. Mantiene cercos en torno a campos de refugiados que en muchos casos tienen precarios recusos de agua potable y alimentos. Han realizado en las últimas horas la ocupación del poblado de Beit Rima. Entraron en la madrugada, apoyados por blindados y helicópteros. Cerraron todas las salidas del pueblo y se dedicaron a "cazar" a los supuestos activistas de la resistencia palestina, asesinándoles en las calles, entre los olivares o por la carretera cuando intentaban huír. Al marcharse dejaron un panorama desolador, con viviendas destruídas, una quincena de muertos y numerosos heridos. Durante varias horas, las tropas israelíes no permitieron que las víctimas tuvieran atención sanitaria alguna. Horas mas tarde el cementerio de Beit Rima recogía el clamor del odio renovado: "Bin Laden, ataca Tel Aviv". La insensatez gana terreno, los "halcones" vuelan día y noche, y el odio y la irracionalidad se retroalimentan de modo constante.

Todo ello justifica que los ciudadanos dejemos de asistir pasivamente a este horrendo y enloquecido espectáculo. A que analicemos desde nuestra propia racionalidad y nuestros intereses colectivos. A que procuremos evitar el bloqueo informativo cuando una vez mas intenta justificar la muerte y la destrucción. Busquemos nuestras propias fuentes, pongamos en duda todo lo que nos cuentan los grandes medios.

Lo que necesita nuestro planeta no son mas bombas ni más destrucción. Necesita más justicia, más equidad, más solidaridad.

* (Redacción de SERPAL, Servicio de Prensa Alternativa)

 

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