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GENERAL
ENRIQUE MOSCONI - SALTA
Un gobierno paralelo
Por Oscar Castelnovo
El
pasado 28 de mayo los mosconenses, encabezados por la Unión de
Trabajadores Desocupados, cortaron la ruta 34 en demanda de trabajo,
justicia y libertad, el 17 de junio una feroz represión de la
gendarmería asesinó a Barrios y a Santillán. Desde el 20 de ese mes
resisten en la Plaza principal de la ciudad con las carpas del Aguante.
Para el gobierno de Romero son delincuentes, sin embargo para los
habitantes de la comunidad son "un gobierno paralelo" que se
ocupa de sus necesidades y angustias.
La
presencia de las tropas de Gendarmería, el patrullaje de la policía
provincial y el mirar atrás de los vecinos descubriendo a los agentes
de civil, son algunas de las singularidades que exhiben, con elocuencia,
el clima en el que viven los 22 mil habitantes de General Enrique
Mosconi, ciudad ubicada a unos 50 kilómetros de la frontera con
Bolivia, donde el olor a coca coexiste con el petróleo privatizado que,
hasta 1991, estuvo en manos de Yacimientos Petrolífefos Fiscales (YPF).
Al
semblantear los rostros con una lista de buscados en mano, los
uniformados avisan en buen romance que los dirigentes de la Unión de
Trabajadores Desocupados (UTD), organización de lidera los reclamos de
la comunidad con cortes de la ruta 34, no podrán abandonar la Plaza
-sin la certeza de marchar presos-, donde acampan en demanda de
numerosos reclamos rodeados de decenas, cientos o miles de vecinos,
según lo requieran las circunstancias. El primero de los puntos,
"innegociable", se afirma desde la UTD, es el desprocesamiento
de todos los buscados a quienes el juez federal Abel Cornejo dictó
captura por los delitos de sedición, corte de ruta y asociación
ilícita.
Como se
sabe, la represión a este modo de protesta provocó ya cinco muertos de
la zona durante la gestión aliancista de Fernando de La Rúa, y la
justicialista de Juan Carlos Romero en Salta. Se trata de Orlando
Justiniano y Alejandro Gómez, en mayo de 2000; Anibal Verón, en
noviembre de 2000; y Carlos Santillán y Oscar Barrios, en junio de
2001. Asimismo, según el testimonio de la doctora Mara Puntano, abogada
de derechos humanos que defiende a más de 300 piqueteros, la represión
de la gendarmería incluyó desde allanamientos ilegales a domicilios
hasta tormentos con una picana portatil en un camión de la fuerza,
rotura de piezas dentales y fractura de costillas de los manifestantes
producidas cuando ya se hallaban esposados.
En este
contexto, José Pepino Fernández, Oscar Piquete Ruiz y
Rodolfo Chiqui Pereyra, los tres máximos referentes de la UTD,
intentan vanamente un diálogo con los gobiernos provincial y nacional.
Por su parte, Juan Carlos Romero los acusó de narcoterroristas y
expresó que no se sentaría con delincuentes, cerrando así toda
posibilidad de entendimiento. Como se sabe, Romero esta acusado, vox
populi, de ser el jefe del Cartel de Salta.
A su turno,
el secretario pyme Enrique Martínez y Juan Pablo Cafiero, Desarrollo
Social, vinieron hasta Mosconi pero ninguno arribó a buen puerto, entre
otras razones, porque las propuestas de los luchadores sencillamente
contrarían el modelo implementado por el Ejecutivo y, a la vez, porque
los piqueteros no firmarán nada -insisten- sin materializar el reclamo
número 1: desprocesamiento de los buscados, que éstos funcionarios no
podían resolver. El otro punto imprescindible es el retiro de las
tropas de gendarmería. "Acá nada tienen que hacer. Sólo
trajeron muerte y corrupción. Sí, aprovechándose de la miseria los
gendarmes, que cobran un viático especial por día para reprimirnos,
corrompieron a chiquitas de 11 y 12 años por unos pesos. Algunas están
embarazadas y esto generó una tremenda indignación en todos
nosotros", subrayó Peralta.
Vida y obra
De ese
modo, la UTD permanece en las carpas en la Plaza del Aguante mientras
continúa con su obra cotidiana que la vincula, estrechamente, al
conjunto de la comunidad. En los hechos, la organización funciona como
"un municipio paralelo" al que acuden los vecinos por los más
diversos problemas de su cotidianeidad: el primero de ellos, el trabajo.
Así, los 900 planes Trabajar que administra la UTD se traducen en
tareas que dan respuesta a las necesidades de Mosconi. Por ejemplo, la
construcción y reparación de aulas en las 13 escuelas de la ciudad.
"Hay establecimientos primarios en los que se dan clases mañana y
tarde y, a la noche, tienen un comercial; otros tienen un terciario
porque no hay suficientes edificios para todos. Se crean escuelas pero
las meten dentro de las primarias, entonces se deterioran rápido.
Nosotros les hicimos refacciones, pintura, sanitarios y la parte
eléctrica", explicó Peralta.

También
fue necesaria la construcción de salas de primeros auxilio ya que
"Mosconi tiene 4 o 5 barrios aledaños que distan muchos
kilómetros, la gente se enferma, tiene un accidente y la ambulancia no
llega a tiempo. Entonces, hicimos salones multiuso donde también hay
comedores que refaccionamos, que están en ranchitos, porque la
provincia debería hacer un lugar adecuado y no lo hace. Nosotros
reemplazamos los ranchitos por viviendas y letrinas por baños, ¿de
dónde salen los ladrillos? De una ladrillera que hicimos nosotros.
También tenemos huertas comunitarias, en algunos casos granjas porque
hay cría de chanchos y otros animales. Con ellas llevamos alimentos
gratuitos a los comedores comunitarios adonde asisten más de dos mil
niños por día", relató Peralta.
Cabe
destacar que el Hospital de Mosconi tiene 10 camas, no es una figura
retórica, para 22 mil habitantes.
A su turno,
Pepino Fernández dijo que "el verdadero motivo de la saña contra
nosotros es por la cantidad de obras que hacemos ¡con cero peso de
presupuesto!. Y entonces, ¿dónde están las obras de ellos que manejan
millones? La gente no es tonta. Nosotros creamos espacios recreativos
para los changuitos en por lo menos ocho plazas, allí instalamos
hamacas, tranca balanca, subibajas y además forestamos esos espacios
con viveros que también hicimos nosotros. A la vez nos ocupamos de los
problemas que había entre las barras de los changos más grandes entre
dos barrios que estaban enfrentados. Siempre había peleas y hasta
muertos hubo. Nosotros fuimos, hablamos con los changos y ahora están
todos juntos haciendo este tipo de obras para su comunidad".
Todos los
trabajos que realiza la UTD están enmarcados en proyectos supervisados
por el ministerio de Trabajo. "Resulta que nos aprueban un
proyecto, no nos dan materiales para realizarlo pero cuando vienen los
inspectores del ministerio si no cumplimos los tiempos, nos voltean el
proyecto: en suma, todo lo conseguimos con nuestro esfuerzo. Y el
gobierno nos miente una y otra vez. Nos dice: sí le vamos a hacer la
planta potabilizadora de agua, la planta depuradora de desechos
cloacales, el pavimento a las calles. Pero nunca ocurre, por eso cada
año tenemos que insistir y luchar, no hay otra", afirmó Peralta.
Como se
sabe, Mosconi está edificado sobre una inmensa reserva de petróleo y
de gas, y es una zona privilegiada para el desarrollo de la agricultura,
la ganadería y el turismo entre otras actividades económicas.
"Sin embargo, la mayoría de los habitantes somos pobres y sin
trabajo, respiramos todos los días una lluvia química provocada por
las empresas petroleras que contamina el aire y nos enferma y mata de
cáncer de piel, leishmaniasis, diabetes, cardiopatías y problemas
respiratorios agudos. Hemos presentado a las autoridades numerosos
proyectos que cambiarían de cuajo la calidad de vida de los habitantes
de nuestra comunidad y ninguno de ellos fue tomado en cuenta por los
gobernantes. Por el contrario, se nos acusa de sedición y asociación
ilícita. No es verdad, no somos ni sediciosos ni delincuentes, sólo
luchamos para terminar con las angustias de nuestro pueblo y para que se
termine el despojo de nuestras riquezas", concluyó Fernández.
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