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Una gota de sangre corriendo 

El estigma correntino 

Querellan  a  Gendarmería

 

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Represión del 17 de diciembre de 1999
Una necesaria introducción

En el año 1999 Corrientes vivió intensas y extensas jornadas de lucha que sorprendieron a propios y extraños, tanto por la gran participación popular, como por las formas de peticionar indudablemente creativas que se han dado en ese período. El orgulloso pacifismo, los constantes apelativos a la religiosidad y la infinita paciencia de su gente, sumado a una profunda crisis económica han parido nuevas formas de protesta social que serían asumidas en el conjunto de la Argentina como parte de su rico anecdotario. Incluso ciertos apelativos, tales como autoconvocados fueron posteriormente reivindicados en distintos puntos del país para denominar a los reclamantes que se convocaban al margen de las estructuras partidarias y sindicales tradicionales.

Este proceso social tomó características distintivas precisamente el día que se tomó por primera vez el Puente General Belgrano (7 de junio). El puente estuvo cortado por el espacio de varias horas y posteriormente los manifestantes se dirigieron a la Plaza 25 de Mayo donde se iniciaría una de las páginas más gloriosas de la lucha social de Corrientes: la radicación de carpas y toldos en el perímetro de la Plaza 25 de Mayo donde se instalaron representantes de los distintos sectores sociales de la provincia y que llegarían al poco tiempo a ser cerca de 200, dando inicio así a lo que se denominó “el aguante”.

La Provincia de Corrientes solo parecía existir en el concierto nacional cada vez que se tomaba el puente, oportunidad en que los medios y el Gobierno de la Nación se ocupaban profusamente de ésta olvidada provincia norteña.

Hay que ubicar en éste contexto la decisión de tomar el puente el 10 de diciembre de 1999, convocada por el Sindicato de Trabajadores Judiciales (Sitraj), a la que se sumaron los distintos sectores autoconvocados afligidos por el angustiante atraso salarial que ya llevaba 4 meses e ilusionados por el proyecto del por entonces, Diputado Nacional Federico Storani que propiciaba el envío de una ayuda extraordinaria y no reintegrable (A.T.N.)de 120 millones de dólares que servirían para paliar la situación económica de la Provincia.

Está claro que dicho proyecto fue confeccionado por Storani en calidad de opositor político, otra fue su postura en el rol de Ministro del Interior del nuevo gobierno.

Lejos de enviar A.T.N., lo que el pueblo recibió como respuesta por parte del Gobierno Nacional fue una brutal represión pocas veces vista en el país.

En la intersección de la Avenida 3 de Abril y Calle Chaco, zona donde cayeran asesinados Mauro Ojeda y Francisco Escobar dos cruces elevan sus brazos al cielo,de cara al Puente. En el centro de las cruces se encuentra un pequeño monolito con una placa que reza:

EL MOVIMIENTO SOCIAL CORRENTINO

EN HOMENAJE A:

MAURO OJEDA Y FRANCISCO ESCOBAR

ASESINADOS POR LA GENDARMERIA NACIONAL

 

 

 

Declaración de la CPDH ante los hechos del Puente

 

La Comisión Provincial de Derechos Humanos ante la salvaje e injustificada represión desatada contra el pueblo correntino considera necesario, aunque esto no baste, repudiar enérgicamente, el accionar de la Gendarmería. Por esto denunciamos que:

Se ha instalado en nuestra provincia un virtual estado de ocupación que, lejos de solucionar el problema institucional lo ha retrocedido más de 20 años, ubicándonos en un escenario muy similar al de la dictadura militar.

¿Por qué sostenemos esto? No solo los hechos, sino incluso los personajes actuantes se reproducen peligrosamente. De los personajes que se repiten merced a la impunidad, el más emblemático es el comandante de Gendarmería Ricardo Alberto Chiappe, quien estuvo asignado en La Perla (Córdoba) y Campo de Mayo, dos conocidos campos de concentración del llamado “Proceso de Reorganización Nacional”.

La represión de ayer fue claramente perversa y elaborada para intimidar a toda la población ya que no se limitaron a reprimir a los manifestantes, sino que ingresaron a los barrios adyacentes descargando gases lacrimógenos y vomitivos a mansalva y deteniendo a toda persona que encontraran en la calle. Violaron ilegalmente domicilios particulares e incluso al ex-Regimiento IX agrediendo a empleados municipales.

Dos muertos y decenas de heridos son reconocidos oficialmente como el saldo de esta represión que, por su magnitud, no parece apuntar solamente a los correntinos sino a los que a lo largo y a lo ancho del país resisten el ajuste sobre los que menos tienen.

En una actitud artera y cobarde la Gendarmería ha reprimido con calibres chicos para posibilitar a Storani descargar en los medios una versión distorsionada y retorcida de la realidad, acusando a “infiltrados” y a “activistas” de los crímenes.

Esta versión puede ser creíble para un desprevenido habitante de otras tierras, pero los correntinos sabemos que tanto las víctimas como el resto de los manifestantes son comprovincianos que sólo reclaman legítimos derechos que les han arrebatado a lo largo de décadas.

Por todo esto exigimos la inmediata destitución de Chiappe y el juicio y castigo a los responsables materiales e ideológicos de este criminal accionar.

Corrientes, 18 de Diciembre de 1999

 

 "No al ajuste contra el pueblo"
Justicia y trabajo
para todos

 

Si para muestra basta un botón los primeros pasos del gobierno de la intervención federal en Corrientes preanuncian que esta gestión no pasará a la historia por su originalidad para enfrentar los gravísimos problemas que afectan a la provincia. Después de prometer que las cuentas se ajustarían por los de arriba, por los que más tienen, por los que han usufructuado el ejercicio del poder en la provincia, Mestre empieza el “ahorro” por trabajadores que apenas perciben sueldos para no entrar en la categoría de desempleados. Es decir, más de lo mismo.

Represión y ajuste, dos caras de una misma moneda. Es evidente: la salvaje represión de los gendarmes en el puente aquel histórico 17 de diciembre no fue un “exceso” de comandantes entrenados en los campos de concentración clandestinos de la dictadura sino un plan meticuloso, preparado para escarmentar y advertir al movimiento social de la provincia, pero también del país en su conjunto cómo van a ser aplicados los libretos de los mandamás de la economía. Por eso mismo la Mesa Coordinadora exige que se aceleren todas las instancias investigativas para el esclarecimiento y consecuente castigo a los responsables del asesinato de Mauro Ojeda y Francisco Escobar y de la masacre al pueblo correntino.

En vez de refinanciación de las deudas de los sectores productivos pequeños y medianos, resarcimiento económico a los sectores más afectados por la emergencia económico-social, en vez de medidas de excepción para paliar la grave situación de los desempleados, el respeto a las leyes laborales y prohibición de despidos mientras dure la emergencia, trabajadores en la calle.

La República de Venezuela reforma su constitución y declara que es responsabilidad indelegable del estado garantizar el trabajo a sus ciudadanos; la República Argentina coloca a sus compatriotas a merced de la despiadada lógica del mercado.

Desde el mismo momento de su nacimiento la Mesa Coordinadora de Autoconvocados “7 de Junio” señaló: “es necesario modificar los estrechos conceptos con los que se guían los representantes políticos de nuestro país”. Desde luego que hay que superar el estado clientelista, pero la vía no es prestar atención a los centros internacionales de poder sino a las demandas internas.

Mientras se siga ajustando en función de los intereses de los banqueros el futuro inmediato de los correntinos será todavía de mayor miseria. El gobierno nacional debe atender el reclamo del movimiento social: el envío de fondos no reintegrables y gestionar la condonación de la deuda total de la provincia previo esclarecimiento de aquello que efectivamente fue al Estado y lo que fue utilizado por funcionarios o grupos económicos para sus propios beneficios, efectivizando la responsabilidad administrativa, civil y penal de quienes hubieran malversado los fondos.

“Lo que ocurre es consecuencia de una política que nos ha colocado frente al paisaje de extrema pobreza en que se debaten miles de correntinos y frente a la desesperada lucha de otros tantos para no perder lo poco que les queda, ni trabajo, ni salud, ni educación, ni producción, ni justicia ni salarios dignos; cientos de jóvenes sin alternativas, cientos de abuelos sin esperanzas. Delante el espectáculo de una clase política disociada de los auténticos reclamos de la sociedad.”

La Mesa 7 de Junio llama los distintos nucleamientos de autoconvocados y del movimiento social a coordinar un plan de lucha para efectivizar un cambio de políticas y no de figuras.

Plaza de la Dignidad, Enero del 2000

 

 

POEMA ALUSIVO

17 de Diciembre

 

Por Alejandro Mauriño

Una mugre de escudos y farsa invade Corrientes.

Una vergüenza de trampa,

de sordidez asesina,

de uniforme y armadura,

de yelmos y miserabilidad.

 

Es diciembre, final

de la primavera, final

de la vida, de ingenuas

ilusiones de la correntinidad.

Ha llegado una hora;

Mauro y Francisco lo sabrán.

 

Humo y polvareda,

mentira e iniquidad;

todo se mezcla en la avenida

con el calor de la mañana

y la caliente sangre

que ofrece la verdad.

 

Cuarenta y tantos darán su color al asfalto;

a dos, el cielo del Paraná

para siempre en sus retinas

quedará. Vivirán sus historias,

sus cariños, su aura, y nada más.

 

Nadie supo jamás

en esta casa de libertarios,

de hacedores de gloria,

de historias magníficas y lauros,

tamaña iniquidad. Nunca lo supieron

tampoco Francisco y Mauro .

 

 

 

Fue un 17, oscuro viernes

de turbiedad. Nadie, ni amigos

ni rivales, ni árboles

ni humanidad, ni el vuelo

de la poesía ni la palabra fría

de un diario, olvidarán.

 

Tal vez, la justicia tuerta

que nos aqueja o el alma

de roedor que a Chiappe infecta.

Quizá para ellos, ese viernes

en ningún almanaque

figure o volverá.

 

Fue un día de desgracia,

una jornada en que lo absurdo

paseó del brazo de la muerte.

La sangre en el asfalto,

en la carne los balazos,

tristeza en las acacias.

 

Queda la memoria.

La firme y constante.

Queda el penoso grito

de los heridos, o el arisco

adiós que nadie ha visto; el de

los amigos Mauro y Francisco.

 

Vamos a la vida, vamos a la gloria

que depara el futuro, hermanos,

aunque por ello sea preciso darla.

Vamos, vamos con los áureos

reflejos de la dignidad. Allí esperan

para siempre, Francisco y Mauro.-

 

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